Espaguetis Con Nata Y Salmon

En esta ocasión con salsa de nata y eneldo que le queda genial al salmón. Lo que he preparado fueron unos tagliatelle con salmón ahumado y nata. Un plato de pasta riquísimo y simple de hacer, con el que seguro que triunfarás. De qué forma llevar a cabo pasta con salmón ahumado y nata. Receta fácil pasito a pasito. Aprende a elaborar este exquisito y veloz plato de pasta.

Lo mismo haremos con la cebolla, que, si bien puede añadirse en mayor o menor cantidad al gusto, creo que con media es más que bastante. En lo que se refiere al tomate, nosotros adquirimos una lata de tomate ahora triturado; pero otra opción es usar tomates naturales y rallarlos o trocearlos. 1 brick pequeña de nata líquida . También podéis utilizar leche evaporada, más ligera y con un gusto similar. Nos encontramos ante una receta energética, ya que la pasta nos contribuye hidratos de carbonos que son muy calóricos.

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Te invito a que te des una vuelta por el buscador del blog para descubrirlas todas. Una vez cocinado el salmón (notaréis que cambia su color), incorporamos la nata líquida, crema de leche o leche evaporada. Salpimentamos al gusto , y dejamos cocinar unos minutos a fuego bajo hasta el momento en que la salsa espese un poco.

Si normalmente no sueles estar estreñido, es posible que, haciendo dieta, en algún instante te pase, por lo tanto, no estaría nada mal que tomases la pasta integral. Agregamos la cebolla en una sartén con aceite de oliva y removemos hasta que la cebolla esté pochada. Cocemos los espaguetis en abundante agua hirviendo con una pizca de sal hasta el momento en que estén al dente, tras unos 6 minutos de cocción.

Limpieza Del Salmón Antes De Empezar A Cocinar

Se sirve con un poco de queso parmesano o granna padano, que asimismo le va realmente bien, recién rallado y se come ardiente. Para recibir el menú del día de Petitchef y sus noticias exquisitas, introduzca su dirección correo electrónico. Añade la nata y salpimenta a tu gusto, pero no te conmuevas en el momento de echar sal que el salmón va a dejar caer la suya. Deja que se vaya calentando la nata a fuego muy lento y revuelve de vez en cuando para que no se te pegue. Cuando mires que empieza a burbujear y de un momento a otro va a empezar a hervir apártala del fuego, que la nata si se quema sabe a rayos. Entonces introducimos los filetes de salmón fresco y con la ayuda de una paleta de madera desmenuzamos a nuestro gusto, en trozos más grandes o pequeños.

Y creo que es una lástima añadir parmesano al final pues el salmón fresco tiene un gusto muy especial y el parmesano muy dominante. Enmascara el sabor de un salmón fresco. Tampoco tiene nada que ver la leche evaporada con la nata.

Patatas Fritas En Freidora De Aire (receta Simple Para Patatas Crujientes)

Los sabores son muy dispares. La nata es mas neutra y la leche evaporada normalmente tiene un gusto muy especial. Le hemos añadido nata light a la receta, que continen un bajo contenido en grasa, con lo que no incrementa mucho su contenido calórico.

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También muestran vitaminas y minerales (fósforo). Muestran un contenido importante en fibra, siendo mayor en las pastas integrales, regulando nuestro tránsito intestinal. La nata que hemos añadido aumenta este aporte energético, pero hemos usado nata light con un contenido bajo en grasa y en consecuencia un contenido en calorías menor. Volcamos 1 cucharada desprendida de un buen aceite de oliva virgen plus a la sartén, añadimos el ajo y los dados de salmón. Cocinamos quitando todo delicadamente con una cuchara de madera durante 2 minutos.

Una vez pasado el tiempo escurrimos la pasta rápidamente y la juntamos con la salsa de salmón. Lavamos el salmón y le quitamos la piel. Secamos con papel absorbente hasta el momento en que nos quede sin nada de agua.

Un verdadero placer, muchas gracias. Cuando comience a hervir a borbotones echamos 1 puñado desprendido de sal, unas 2 medidas de cuchara rasas por cada 500 gramos de pasta. Corregimos sal y pimienta si lo precisase. Removemos todo con suavidad para no romper mucho el salmón. Cuando disponemos la salsa ya hecha reservamos para entonces juntarla con los tallarines. Pelamos los dientes de ajo y les quitamos el germen o el tallo (de esta forma eludimos que la salsa nos repita).