Lubina Al Horno Con Vino Blanco

Dejamos hornear unos minutos. Para comprender el tiempo exacto lo mejor es revisar el estado de las patatas hasta el momento en que estén casi fabricadas. Pela las patatas y córtalas por la mitad a lo largo y después en rodajas finas.

Riega una bandeja de horno con un poco de aceite y prolonga por encima las patatas. Pela y corta las cebolletas en juliana y añádelas. Lava el pimiento, retírale el tallo y córtalo en juliana. Pela, corta el tomate en medias lunas y añádelo a la bandeja.

Enhorna todo al lado de 220º durante seis-ocho minutos. Te informamos que los comentarios de cocina-familiar.com están sujetos a moderación por parte de nuestro aparato. En el momento en que abrimos una botella de vino y nos sobra, una forma de que lo aprovechemos es ponerlo en cubit…

Compra Los Productos Utilizados En Esta Receta

En el momento de comprar la o las lubinas, debemos decirle al pescadero/a de qué manera la deseamos. En un caso así para llevar a cabo al horno deben ser lubinas enteras. Limpias de tripas y escamas, pero que no le realicen cortes puesto que si lo hacen se te secará. Es mejor que la piel esté entera.

Removemos las patatas y la cebolla con las manos para que se impregnen bien. Lavamos bien y secamos los pimientos y laminas. Ponemos una capa de pimientos colorado y verde alternando colores sobre las patatas y el calabacín. Agregamos un chorrito pequeño de aceite. Ponemos la fuente en el horno y enhornamos durante quince-veinte minutos, con calor arriba y abajo a 200º C.

Es un gusto poder conocer un blog y que no poseas dudas si la receta te va a salir o no, con el tuyo siempre y en todo momento acierto. Son tu admiradora number one. Ha quedado en su punto Alfonso! Muchas gracias por tus recetas, son siempre y en todo momento un éxito asegurado.

Empezamos cortando las patatas en rodajas no muy gruesas para eludir que queden crudas por la parte interior. Cortamos asimismo las cebolletas en tiras o en aros (como más te agrade). En este punto precalentamos el horno a una temperatura de unos 200 ºC precisamente. Una parte esencial de este plato es escoger lubinas frescas. Asegúrate de coger lubinas enteras sin tripas ni escamas. Si es viable verifica que no tenga cortes para evitar que se seque bastante a lo largo de la cocción del pescado.

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Podéis acompañar la lubina al horno con verduras asadas o con una cama de patatas y cebolla caramelizada, simplemente deliciosa. Una receta muy sencilla con la que quedaréis como reyes y reinas de cara a los menús navideños. Esta misma elaboración podéis usarla con otros pescados de carne estable como tienen la posibilidad de ser el salmón al horno,la dorada, el besugo y especies similares.

Esto es, a mitad de la cocción, sacaremos la fuente del horno para cambiar la dorada de lado. El tiempo de horno va a depender mucho del horno en cuestión. Ya entendemos que hasta el momento en que “conocemos un horno” hay que realizar varias pruebas. Gracias por la receta, pero tengo una duda… ¿Cuándo se utiliza el diente de ajo? Gracias por todos tus consejos, me quedó una lubina impresionante.

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Echamos un chorrito de aceite por arriba, el vaso de vino blanco y devolvemos al horno. Lavamos y pelamos las patatas. Las cortamos en rodajas finas y las colocamos en una fuente de horno. Si te agradan las recetas de pescado entonces no puedes perderte nuestro plato de salmón al horno, el bacalao con sanfaina o el suquet de pescado.

Esta clase, adjuntado con el bacalao, la pescadilla, la perca o la raya, pertence a los pescados blancos mucho más magros, ya que apenas contribuye grasa. Posee un alto contenido en proteínas de alto valor biológico, así como de vitaminas y minerales. Su carne piensa un aporte atrayente de potasio, fósforo y hierro; y moderado de sodio y magnesio, comparado con el resto de pescados frescos.

Al pasar el tiempo (o en el momento en que las patatas están doradas, lo que suceda antes), sacamos la fuente. Primero hacemos la cebolla y las patatas. Saca la bandeja del horno y coloca las rodajas de tomate y sobre ellas, las lubinas. Riega todo con el vino blanco y mete en el horno. El vino que mejor resultado da en esta receta es un blanco seco. Ahora sólo queda sacar la bandeja del horno, servir y gozar de una aceptable lubina al horno con patatas y vino blanco acompañado de familia, amigos o pareja.